En un sector donde el intrusismo sigue siendo una realidad, Javier Junquera Rodríguez, al frente de Orient Gestoría Administrativa, defiende el valor diferencial de la profesión: formación, cualificación y garantías para el cliente.
A su juicio, el gestor administrativo desempeña un papel clave en la sociedad al facilitar trámites y gestiones que, por falta de tiempo, conocimiento o complejidad, muchos ciudadanos no pueden asumir. Delegar en un especialista —subraya— no solo simplifica procesos, sino que aporta seguridad y rigor en cada actuación.
Junquera pone el foco en una distinción que considera fundamental: la diferencia entre gestor administrativo y asesor. Recuerda que el sector del asesoramiento ha estado históricamente marcado por la presencia de perfiles sin la preparación adecuada. Frente a ello, destaca que el acceso a la profesión exige titulación universitaria y un proceso de habilitación que garantizan un alto nivel de conocimiento y profesionalidad.
En su opinión, se trata de una diferencia equiparable a la de otros ámbitos donde la colegiación es imprescindible. Sin embargo, advierte de que aún es habitual que muchos usuarios confíen en perfiles no cualificados, con el consiguiente riesgo de errores o problemas en la gestión de sus trámites.
En relación con el colegio profesional, valora positivamente tanto la comunicación como los servicios que ofrece. Destaca, en particular, la información continua sobre novedades normativas y la amplia oferta formativa, claves —afirma— para mantenerse al día en un entorno en constante cambio.
También subraya el respaldo institucional que supone pertenecer al colectivo de gestores administrativos. A su entender, esta estructura no solo beneficia al profesional, sino también al cliente final, al agilizar la tramitación de expedientes y mejorar la relación con la Administración.
Sobre el futuro del sector, apunta a la digitalización y a la implantación de herramientas como la factura electrónica como ejes del cambio inmediato. Aunque
algunos avances han sufrido retrasos, considera que son procesos inevitables que contribuirán a ganar eficiencia.
La inteligencia artificial, añade, será otro de los grandes retos en los próximos años. Por ello, considera imprescindible que tanto el colegio como los profesionales se adapten e incorporen nuevas herramientas que optimicen el trabajo.
Para Junquera, ser gestor administrativo hoy implica asumir un papel claro: garantizar seguridad, fiabilidad y rigor en la tramitación de los expedientes de los ciudadanos ante la Administración.

