El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha dado luz verde, el pasado 25 de marzo, al proyecto de Ley de Apoyo a la Empresa Familiar. Esta iniciativa busca blindar y fortalecer las empresas familiares —que representan el 85% del tejido empresarial madrileño, el 39% del PIB regional y el 56% del empleo privado— mediante nuevas rebajas fiscales y medidas para facilitar el relevo generacional.
La principal novedad es que, en los supuestos de adquisición por herencia o donación de una empresa individual, un negocio profesional o participaciones sociales, la reducción de la base imponible se eleva del 95% al 99%, siempre que el nuevo titular mantenga los bienes en su patrimonio y continúe con la actividad económica durante los cinco años siguientes. En la práctica significa que solo deberá tributar por el 1% en los supuestos contemplados.
Además, la ley amplía el círculo de beneficiarios, pues incluye a parientes hasta el cuarto grado, como hermanos, tíos, sobrinos y primos y a trabajadores con “especial relación” con la empresa, entendida como una antigüedad de diez años y funciones directivas en los últimos cuatro. Se simplifican también los requisitos de acceso, lo que facilita la continuidad de los negocios y reduce la carga fiscal en momentos clave del relevo generacional.
Según estimaciones del Gobierno regional, la medida beneficiará anualmente a unos 1.500 contribuyentes, con un ahorro conjunto de alrededor de 2 millones de euros. El proyecto de ley se remitirá ahora a la Asamblea de Madrid para su tramitación parlamentaria, estando prevista su aprobación en el Parlamento regional a mediados de año y su entrada en vigor el primer día del mes siguiente de su publicación el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM).

